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Terra
La Coctelera

TIENES UNA LLAMADA PERDIDA DE UN 905...?

Una nueva forma de timo a través del móvil: llaman a tu móvil y te queda la llamada perdida.
Tú, ingenuo / ingenua llamas diciendo aquello de: tengo una llamada perdida de este número…
Pero resulta que “ese número” es uno que empieza con 905 y ya te han colado 0,86 desde el fijo y 1,86 por minuto desde el móvil.

Ojalá todos los médicos fueran como House!!

Desde que salió la serie vengo escuchando que si es gamberro, que si a los médicos reales se les diera por imitarlo, la cosa sería un desastre.
Pues yo pregunto ¿Qué ven cuando ven a un médico como House?

Les cuento lo que yo veo:

- Veo a un médico estudioso y muy preparado que no descansa hasta curar a su paciente.

- Veo a un médico que ESCUCHA a su paciente. Sus síntomas, no sus chorradas. Para curarlo.

Y sí, ojalá los médicos fueran como él en este sentido, el que me parece verdadero y no en lo que a muchos parece atraerle, la parte fácil e icónica. Esa que hace que nos hagamos los rebeldes malhumorados pero obviemos que primero hay que ganárselo.

Quizás la señora a la que su médica le negó un simple análisis de embarazo por nueve meses y la atiborró de pastillas se hubiese enterado antes que iba a ser madre.

Repito, ojalá todos los médicos fueran REALMENTE como House.

LO MEJOR DEL TRIUNFO DE ITALIA...

...QUE BERLUSCONI SE LO PERDIÓ COMO PRIMER MINISTRO.
AHORA EMPEZÓ LA BUENA SUERTE ITALIANA!!

Murio Fabián Bielinsky, un gran amigo

Estoy demudada, acabo de enterarme que murió el director de cine Fabián Bielinsky (Nueve Reinas, El Aura) de un ataque cardíaco. Estoy demasiado shockeada para decir más sobre él., sólo que fué un gran amigo por más de 20 años, con el que compartí además de los buenos momentos, también los otros que no salen en los medios.
Le costó mucho que le dieran una oportunidad y cuando lo logró, demostró todo lo que valía.
Tenía sólo 47 años.

¡PIDO GANCHO! ¿Deberían los árbitros modernizarse?

Empiezo diciendo que no soy una conocedora del fútbol y jamás entenderé (ni me esfuerzo en ello), en qúe consiste la posición adelantada, offside o como quieran llamarlo, pero un Mundial es un evento especial que hace que millones de personas nos plantifiquemos frente al televisor con el mismo ritual repetido desde aquella vez que nuestro equipo ganó con la omnipotencia que supone creer que la victoria de nuestro equipo depende de nosotros. Yo por las dudas veo el partido el casa con El Cholo, Pablo y Lorena y que nadie me falle porque no sé lo que podría pasar!

Pero a lo que iba: el fútbol es el mismo juego de toda la vida pero las condiciones se han ido adaptando a los tiempos. Los jugadores tienen una comida especial, guay del que fume (no se rían, Garrincha fumaba y otros de la época también), los entrenamnientos son especializados, el campo de juego se ha tecnologizado, los estadios también. Ni hablar del negocio del negocio del fútbol que mueve millones.

En este Mundial 2006 hay cámaras de vídeo en transmisión directa donde quieras. hay una hasta en el ángulo del arco que tiembla igual que la red cuando la golpea un gol.

Pero todo este enorme tinglado que mueve pasiones, millones y destinos de jugadores está controlado por un tipo que tiene que ver a la distancia y reaccionar, todo al mismo tiempo, y que lógicamente, muchas veces se equivoca. Pero no puede rectificar aunque esté equivocado. Aunque las cámaras, en ese mismo momento, lo desmientan.

El juez de línea en su soledad frente al orsái… el árbitro y su dilema ante el penal… o la tarjeta roja…

El bien y el mal definen por penal...se viene el Mundial

Aquí algunos anuncios argentinos para calentar motores.


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CINE INTERACTIVO

La asistencia al cine ha descendido en España en ………. Millones de espectadores. Pero lo más sorprendente es que las que más han perdido han sido las producciones americanas y ha mejorado el porcentaje de espectadores que han visto cine español. Más allá de el buen augurio que este dato conlleva, hay uno que aparentemente contradictorio: nunca como ahora se ha consumido tanto cine y sin embargo, en todos lados las cifras de asistencia las salas desciende.
Las explicaciones son múltiples: el DVD, el home theater, la posibilidad de ver las películas en casa en cualquiera de sus formas y por supuesto, la piratería que castiga por igual a la industria nacional y extranjera.
En todas estas explicaciones subyace un hecho común y es la degradación de la experiencia cinematográfica como ritual colectivo.
Si la irrupción del vídeo provocó que a la gente le resultara normal hablar en el cine, la popularización de los móviles y la comida en las salas las ha transformado en una experiencia de promiscuidad colectiva. Todos se sienten como en el salón de casa pero invadidos por unos extraños que hablan por el móvil cosas que no nos interesan, comen ruidosamente, comentan con su acompañante la película -¡pero cómo no se da cuenta que le está mintiendo!-y hasta cuelgan sus bufandas de nuestros asientos. Por no hablar del señor o señora que nos pide que nos hundamos más en el asiento mientras se quita los zapatos para estar más cómodo/a.
Todo ello, unido al hecho que las salas son cada vez más pequeñas y nuestros televisores cada vez más grandes, hacen que millones de personas opten por quedarse en casa a ver una peli y a lo sumo, invitar unos amigos lo que al menos reduce las llamadas entrantes y además, los queremos.
Cualquier persona mayor de veinticinco recordará la expectación que rodeaba la entrada a la sala de cine y la excitación por lo que se avecinaba al comenzar a apagarse las luces. El sonido envolvente, la pantalla enorme en medio de la oscuridad. Y el silencio casi reverencial, propio de los rituales más entrañables. Ese silencio que los padres enseñaban a los hijos que había que respetar sopena de hacerles abandonar la sala y no ver el final de la película.
¿Significa esto el final de las salas de cine tal como las conocemos?
Seguimos siendo animales sociales y necesitamos vestirnos con algo bonito y salir a encontrarnos con otros seres humanos, al menos el sábado por la noche. Ver gente, distintos a nuestros amigos de siempre. No todo está perdido.
En USA, los exhibidores de cine está tratando de lograr bloquear las señales de los móviles en las salas. Imagino que todos estarán de acuerdo siempre que se trate de los móviles de otros. Pero ¿por qué el mío? ¿Y si tengo alguna llamada urgente?
Tal vez pretender mejorar la experiencia cinematográfica colectiva sea una entelequia y el verdadero futuro esté en que cada uno baje en su ordenador o su móvil la película que desee ver por el precio de una entrada o poco más y que ir al cine sea un lujo tan caro como ir a la ópera, con salas suntuosas de sonido envolvente y pantallas enormes donde todos guarden un silencio reverencial y donde las señales de móviles no puedan entrar.

¿Cuánto pesan 20 siglos?

Cuando vivía en Buenos Aires miraba embelesada el Cabildo porque me parecía una reliquia llegada a través del tiempo. Años de nuestra historia habían pasado por ese edificio. Como 200…

Aquí por donde mires, las cosas tienen 300 años como si nada. O 500. y la gente tan pancha. Menos los que venimos de América. Yo no puedo dejar de pensar en la cantidad de gente (¡de vidas!) que han pasado por la Plaza Mayor. Y me deprimo, como buena porteña melancólica.
Ahora han encontrado una muralla árabe debajo, así que hay cosas más antiguas todavía.

Siglos de historia y de historias hacen que me sienta ¿cómo decirlo? ¿Apabullada? ¿another brick in the wall?

Como extraño a mi analista, recurro a Conchi que siempre logra contenerme
y me espeta:

- ¿Es que tú estás tonta? ¿De donde sacas esas cosas? Déjate de pensar gilipolleces .

Como siempre, Cochi es una panacea de sabiduría.

- Dime ¿crees que tengo que comprar piso ahora o me conviene esperar a que bajen de precio? Continúa Conchi.

Ella también confía en mí a la hora de centrarse en cosas serias y dejar de deprimirse. Como sabe que vengo de un país en el que he visto de todo, cree que soy el colmo de la adivinación económica.

- Conchi, los pisos no van a bajar. – digo canchera. Esto sólo pasaría si viene un cataclismo.

- Como ese que habéis pasado en el 2001? – Conchi está muy enterada.

- O el del 89. da igual. Pueden dejar de subir. Pero no van a bajar.

- Esperaré entonces. ¿Vamos el cine?

Y ahí nos fuimos a ver Volver, una joyita que nos encantó a las dos. Es que ya lo pueden ver, somos tal para cual.